Pasé de cerrar 7 de cada 10 propuestas a 9 de cada 10, añadiendo un párrafo de 52 palabras al final de mis presupuestos.

Da igual lo que vendas. Da igual el sector.

Si terminas tu presupuesto como todo el mundo lo termina, estás dejando que el cliente se vaya a comparar con otros tres, y gane el más barato.

Pero si lo terminas con este párrafo, pasa algo distinto. El cliente llega al final y siente — sin que nadie se lo diga — que esta es la propuesta más sólida de todas. Que tú eres la opción segura.

Dame tu email y te envío el párrafo exacto con la explicación de por qué funciona.

─ Mis clientes cierran de media un 23% más desde que lo usan.