Problemas del primer mundo

sintomas-de-estres-laboralHablando con una amiga, rememoraba la vieja frase que dice que “existen tantas realidades, como puntos de vista”, y de eso se trataba el diálogo enmarcado en una jerga laboral haciendo alusión a los problemas devenidos de la falta de tiempo, horarios, cargas de trabajo y estrés.

La charla toma un giro sociológico, de que la vida moderna de momentos parece que tuviera un ritmo imparable y en muchas situaciones nos supera, pero haciendo un paréntesis, ¿es la vida la que nos supera? ¿Es el mundo el que muchas veces se vuelve en nuestra contra para que no podamos avanzar? En realidad no, somos nosotros los que ante determinados aspectos, creamos una realidad a nuestro “gusto y piacere”, que posteriormente dispara una emoción y termina viciando cada uno de nuestros actos.

Continuando la plática, el hecho de sentirte escuchado cumple la misión del desahogo, y también darnos cuenta que nos podemos permitir estar tristes, enojados o tener miedo, ya que evolutivamente heredamos esas emociones para mantenernos alertas de nuestro entorno, pero también es importante una vez que identificamos ese sentimiento que nos nace, decidir qué hacer de ahí en adelante, cosa que ya sabemos pero nos cuesta plasmarla en una intención, y mucho más si se convierte en objetivo, debido al estado en el que nos encontramos.

Una vez sacados y “desdramatizados” todos los trapitos del presente, sin caer en ponderadas comparaciones con regiones donde la vida perdura en el hambre, la pobreza, la enfermedades y guerras, terminamos con mejor humor exponiendo en voz alta la solución (que ya conocíamos de ante mano) a cada problema que teníamos, ya sea organizando la agenda, clasificando lo importante de lo urgente y sobre cualquier cosa, poniendo fecha y horario para todo.

En fin, “problemas del primer mundo”, nos dijimos despidiéndonos entre risas.

Mauricio Bustamante

Business Coach