TU EMPRESA
DENTRO DE 3 AÑOS

Dentro de 3 años, tu empresa habrá avanzado… o habrá retrocedido. No hay tercera opción.

¿Estás completamente seguro de que todos tus empleados tienen la mejor preparación posible para cada uno de sus puestos?

Me refiero a si pondrías la mano en el fuego por que son lo más competentes, productivos, rentables, que menos problemas te van a generar, o lo más resolutivos que pueden ser.

Porque si esto no fuera así, podrías estar perdiendo horas de productividad, quemando recursos, malgastando el talento y limitando la competitividad de tu empresa sin darte cuenta.

Frenando un crecimiento que ahora mismo no ves por falta de eficiencia operativa.

Cada día que pasa ese empleado rinde un poco menos. Y esa pérdida se va acumulando día tras día, semana tras semana, mes tras mes, año tras año.

Así que te cuesta dinero cada día que pasa.

Tiempo durante el que estás perdiendo ventas, comprometiendo la calidad del servicio, generando ineficiencias que se acumulan a diario, o estás solucionando problemas que no te corresponde solucionar a ti.

Un buen empleado es un empleado que te viene con soluciones, y no con problemas.

Durante ese tiempo no sabes cuanto podrías estar creciendo. Si eso lo multiplicas por varios empleados, hablamos de un agujero negro en la cuenta de resultados.

Esto es lo que en realidad destruye las empresas

No te voy a exagerar. No es necesario hacerlo. Pero si cierras ese agujero, tu empresa cambia para siempre.

No es tanto un mal producto o servicio, ni la falta de talento, lo que realmente destruye las empresas y hace perder verdaderas fortunas, sino los hábitos, habilidades y competencias sin entrenar.

Comunicación pobre, metodología ineficiente, ventas irregulares y tecnología infrautilizada.

Si hoy tu formación es reactiva, si no cambia patrones y conductas, si estás contratando «entretenimiento corporativo”, probablemente en 3 años te tocará pagar en rotación, baja productividad, liderazgo sin rumbo y ventas impredecibles.

Siendo optimista claro. Lo habitual es que ocurra antes de 2 años.

Y si hablamos de puestos directivos, la cosa no mejora. 

Por el Principio de Peter sabemos que,

«Todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia»

En otras palabras, las personas tienden a ser promocionadas en una organización hasta que alcanzan un puesto donde ya no pueden desempeñar sus obligaciones de manera efectiva.

¿Por qué pasa?

Porque ascender suele basarse en la idea de “Lo haces muy bien en tu trabajo actual → te mereces promocionar.” El problema es que el trabajo de arriba muchas veces requiere habilidades diferentes:

  • Un vendedor buenísimo asciende a director comercial… y ahora tiene que gestionar personas y liderar equipos, no vender.
  • Un ingeniero brillante asciende a director de ingeniería… y ahora dirige reuniones y planifica, no escribe código ni resuelve algoritmos técnicos.
  • El mejor financiero asciende a CFO para tomar decisiones con incertidumbre y riesgo, hablar con inversores…  ya no maneja cálculos y datos precisos.

¿Y por qué se queda en el puesto?

Porque por orgullo, por política, por no “humillar”, o porque no saben qué hacer, ya no lo descienden. Y además, seguir ascendiendo ya no tiene sentido, porque no está destacando en ese nivel.

Entonces lo promocionan por competencia, hasta llegar a su nivel de incompetencia. Un nivel donde no encaja:

  • El primer año suele cubrirlo con entusiasmo y esfuerzo.
  • Entre el año 2 y 3, se hace visible la falta de habilidades de liderazgo, gestión o toma de decisiones.
  • A partir de ahí, el rendimiento cae o se estanca, y el equipo empieza a sufrirlo.

De media, entre el segundo y cuarto año tras un ascenso, los efectos del Principio de Peter ya están haciendo estragos.

Aunque los objetivos estratégicos sean los correctos, ¿está tu organización preparada para alcanzarlos?

Todo CEO ambicioso te dirá que la forma de superar las adversidades es contar con la estrategia adecuada. La que define de forma inteligente y viable cómo una empresa asigna sus recursos.

Sin embargo, ni siquiera la mejor estrategia produce un rendimiento efectivo por arte de magia. Es necesario un modelo operativo capaz de convertir el potencial estratégico en un desempeño que supere al mercado. Específicamente diseñado para lograr 4 resultados medibles:

  • Claridad: quién hace qué, con qué recursos, para qué prioridad.
  • Velocidad: decisiones que no se eternizan, flujos de trabajo sin fricción y tecnología que no solo “está”, sino que se usa.
  • Habilidades: fuerza laboral preparada y actualizada al entorno competitivo.
  • Compromiso: todo el mundo tiene claro qué se espera de él, cómo se trabaja, cómo se decide y cómo se colabora.

Solo cuando tratas estos cuatro elementos como un sistema (no como parches sueltos), reduces la brecha entre estrategia y rendimiento. 

Nuestra experiencia revela que, los directores ejecutivos y sus equipos, a menudo no saben si sus modelos funcionan tan bien como podrían hacerlo. Y ahí es donde RR.HH. se convierte en ventaja competitiva. En un impulsor de crecimiento y expansión de la empresa.

Cuando Recursos Humanos y Talento nos elije como proveedor de formación y consultoría pasan cosas muy aburridas:

  • Menos rotación
  • Menos «incendios que apagar»
  • Ventas predecibles
  • Ingresos recurrentes
  • Conversaciones claras
  • Menos bajas
  • Reuniones cortas
  • Menos malentendidos
  • Menos retrasos en proyectos
  • Decisiones más rápidas
  • Gente que viene con soluciones
  • No hay conflictos enquistados
  • Resultados previsibles
  • Procesos de venta rápidos
  • Líderes que delegan
  • Equipos más autónomos
  • Mejor coordinación entre departamentos
  • Buen ambiente de trabajo

Probablemente te suene este ciclo:

Se contrata formación → el equipo sale motivado → pasan 3 semanas → todo vuelve a lo de siempre.

No es porque la formación “no sirva”. Es porque, la mayoría de las veces, se compra como si fuera un evento… cuando en realidad debería comprarse como un sistema.

Si contratas formación “a demanda”, un mes comunicación, otro ventas, luego liderazgo… cada una con un proveedor distinto, con su estilo, no te extrañe que el entusiasmo sea puntual… y no cambie absolutamente nada.

Una empresa se mueve, tiene rumbo y avanza con una buena estrategia.

─ ¿Y la estrategia quién la mueve? Un modelo operativo eficaz.

─ ¿Y quién mueve el modelo operativo? Un equipo capaz.

─ ¿Y quién mueve a un equipo capaz? Un buen plan de formación.

Cómo elegir al partner de formación adecuado. Estaríamos hablando de tener un «socio estratégico» a tu lado.

Te explico, de forma muy sencilla, lo que separa a un “proveedor que imparte cursos” de un partner de capacitación (de esos que RRHH quiere tener cerca porque le facilitan la vida y le dan resultados defendibles ante Dirección General).

Si un proveedor cumple esto, estás mucho más cerca de una buena decisión:

  • Diagnóstico antes de formar: no vende “un curso”. Detecta qué está bloqueando resultados.
  • Objetivos por rol (no genéricos): lo que necesita un mando intermedio no es lo mismo que lo que necesita un equipo comercial o un backoffice.
  • Práctica aplicada + feedback: role playing con ejemplos reales de tu empresa y del día a día, no casos inventados “de manual”. Donde se trabaja tanto lo emocional como los conocimientos y habilidades, de forma dinámica y entretenida.
  • Refuerzo y seguimiento: para que lo que aprendan lo implementen y funcione.
  • Reunión estratégica con RR.HH. y Dirección General: entrega de pautas claras y concisas sobre lo detectado, en lugar de abrumar con un montaña de métricas y reportes interminables. Qué hacer al respecto y cómo seguir. Recomendaciones concretas enfocadas en generar impacto, y en ver y demostrar resultados en el menor tiempo posible. 

Hay un tipo de empresa para la que CONFIA CONSULTING no puede hacer nada.

El número de clientes que ya han confiado en CONFIA CONSULTIG como proveedor de formación y aliado estratégico, demuestra que la oportunidad de mejorar la rentabilidad de las empresas está, hoy, más abierta que nunca.

Sin embargo, hay un tipo de organizaciones para las que CONFIA no puede hacer nada.

Son las que están dirigidas por empresarios y tomadores de decisiones perfectamente satisfechos consigo mismos.

Los que están convencidos de que ya saben todo lo que necesitan saber sobre su trabajo — que creen que el progreso consiste solo en “seguir como hasta ahora” y esperar que algo suceda.

Para ese tipo de empresarios y profesionales, no hay mensaje en este lugar.

Pero hay cientos de compañías que podrían mejorar sus márgenes, acelerar ventas, reducir errores y ganar eficiencia en pocos meses, si sus dirigentes creyeran un poco más en sí mismos para invertir con criterio en lo que realmente mueve el negocio: personas que piensan mejor, deciden mejor y ejecutan mejor.

A esas empresas va dirigida esta página.

¿Cómo ves tu empresa dentro de 3 años?

Piensa un momento en la diferencia entre una empresa que genera 10 millones de euros de beneficio y otra similar que genera 100 millones.

  • ¿Trabaja la segunda 10 veces más horas?
  • ¿Sus empleados son 10 veces más inteligentes?
  • ¿Tiene 10 veces más suerte?

En la mayoría de los casos, no.

La diferencia fundamental es que los trabajadores de una de esas empresas han aprendido el lenguaje de los negocios, entienden por qué se toman ciertas decisiones, detectan riesgos antes, priorizan mejor y conectan lo que hacen cada día con los resultados finales de la empresa.

Esos empleados se han preparado para responsabilidades superiores.

Sostienen un modelo operativo sin fisuras, que empuja una estrategia voraz.

Y la empresa lo nota.

Nuestra formación y consultoría está diseñada para ayudar justo en eso: hacer que el trabajo que ya realizas, y la experiencia que ya posees, cuenten más en el mercado.

Si eres uno de esos empresarios o directivos que sienten que su organización debería estar avanzando con más rapidez, si a menudo te has dicho: “sé que podríamos hacer más si tuviera la oportunidad adecuada”, en ese caso puedes contactar con nosotros.

Porque la oportunidad rara vez llega “por casualidad”.

Casi siempre hay que prepararse para ella.

Las empresas que buscan rentabilidad sostenida en el tiempo, encontrarán en CONFIA CONSULTING un aliado poderoso.

Este, es el camino. Haz clic: 

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