PLANES DE
FORMACIÓN
¿Eres el tipo de empresa que puede contratar un Plan de Formación en Confía Consulting?
Has llegado hasta aquí. Y, en unos minutos, quizá cierres esta página y sigas con tu día.
Es normal. Estás comparando opciones, calibrando riesgos y decidiendo dónde tiene sentido invertir de verdad.
Puede que estés valorando una cuantía importante en un programa que ya conoces, o quizá explorando alternativas nuevas… y te preguntas si cumplirán sus promesas. Si este es el caso, créeme que te alegrará quedarte.
Las personas que eligen un Plan de Formación de Confía Consulting no son del tipo que compran la formación más cara que pueden encontrar. Porque no lo es. Por ejemplo, solo cuesta una décima parte que un programa de Harvard Business School, de Stanford Business, o incluso del MIT.
Tampoco son del tipo que buscan un símbolo de estatus.
No, nuestro cliente es alguien cuya apreciación de un buen Plan de Formación va más allá de las consideraciones de dinero, estatus e incluso la pura apariencia. Es alguien que realmente aprecia la calidad y efectividad de la enseñanza.
Como un buen diagnóstico en manos de un consultor experto, un Plan de Formación de Confía Consulting genera mejoras que, para ser sinceros, pasan desapercibidas para quien solo mira el “título” o el “logo”, pero son evidentes para quien necesita resultados reales en el desempeño.
Tú decides cuánto. Nosotros te proponemos lo mejor.
El presupuesto lo decides tú. Nuestro primer trabajo consiste en proponerte el mejor proyecto que se puede hacer por la cuantía que deseas invertir.
Trabajamos con inversiones desde 100.000 euros (impuestos no incluidos) para el PLAN ANUAL. Y de 60.000 euros para el PLAN SEMESTRAL. A partir de ahí puedes invertir cuanto quieras, que siempre tendremos más para darte.
De todas formas, la inversión recomendada que requiera tu proyecto te la diremos en una reunión por videoconferencia.
Por menos no aceptamos nuevos clientes para el Plan de Formación.
Si estás arrancando y andas muy perdido, hay otros buenos profesionales que te pueden ayudar en esa fase. Trabajamos con empresas consolidadas que necesitan el mejor servicio posible.
Invertir en nuestro Plan de Formación, es tener el mapa completo de crecimiento..
Primero, un diagnóstico claro de lo que está pasando. Analizamos tu situación y te indicamos, con precisión, qué hay que hacer para resolverlo.
Después te damos la solución con una estrategia completa y la capacitación necesaria para implementarla, y hacer crecer tu proyecto o tu empresa.
Dentro de la solución integral, además de formación, puede haber mentoría y consultoría. Así es como ayudamos a nuestros clientes a conseguir sus propósitos. Con planes a medida que elevan el rendimiento del negocio.
Normalmente tenemos la agenda ocupada a 8 semanas vista y atendemos los proyectos por estricto orden de llegada.
Si lo necesitas para mañana, no trabajamos así.
Capacitar no siempre es la solución.
Debemos determinar si la capacitación es una solución adecuada. De ser así, decidir qué contenido incluir y, finalmente, quién necesita recibir capacitación.
Antes de proponer formación, hacemos un “diagnóstico” en tres pasos:
Qué quiere conseguir la empresa (objetivos y resultados esperados).
Qué está pasando hoy vs. qué debería pasar (la brecha de desempeño).
Por qué pasa (causa raíz).
Y aquí está la clave: no todo problema se arregla con formación. A veces el bloqueo es motivación, recursos, procesos, estructura, información o bienestar. Solo tiene sentido formar cuando hay evidencia de que falta conocimiento o habilidad.
Si no, la formación no solo no arregla nada: se desperdicia tiempo y dinero.
Cuando sí hay brecha de competencias, definimos dos cosas con precisión:
1/ Qué contenido hay que entrenar (tareas del puesto + resultados de aprendizaje).
2/ A quién hay que formar (nivel actual, necesidades del público, motivación y tamaño de la brecha).
En resumen: primero diagnóstico, luego tratamiento.
Igual que con un médico, sin diagnóstico, “recetar” formación es mala praxis.
No asumimos que la capacitación ni ninguna otra solución específica sea la solución al problema de una organización hasta que hayamos recopilado y analizado la evidencia que lo demuestre.
Un modelo operativo que impulsa la productividad y rentabilidad de una empresa se sostiene con 5 áreas perfectamente conectadas.
VENTAS: todas las empresas aspiran a tener ventas predecibles e ingresos recurrentes. Pero pocas captan continuamente más clientes y venden más a los que ya tienen. La mayoría viven del mantenimiento y con miedo a perderlos. Con procesos de venta eternos, sin saber descartar malos clientes, sin una estrategia clara de prospección ni una estructura efectiva de llamada, reunión comercial y cierre de venta.
IDIOMAS: imprescindible cuando hay expansión internacional o clientes de fuera. No hablo de “idiomas en general”. Sino de desempeño: reuniones, negociación, precisión bajo presión. Momentos que cuestan dinero y reputación. Negociaciones que se enfrían por falta de matices, managers que evitan conversaciones difíciles, comerciales que no saben conducir la conversación, y herramientas que “se implantan” pero nadie usa con soltura.
COMUNICACIÓN: la competencia madre. Reduce conflictos, acorta y reduce reuniones y acelera decisiones. Una comunicación pobre y descuidada multiplica errores en los procesos que afectan al cliente final. Los departamentos no se entienden, se duplican tareas y se crean circuitos de trabajo torpes e ineficientes
TRANSFORMACIÓN DIGITAL Y TECNOLOGÍA: no basta con “implantar herramientas”. Hay que conseguir un uso práctico y elevar la productividad.
LIDERAZGO: la capa que hace que todo lo anterior se aplique o se muera. Permite tomar decisiones con más claridad en ventas, finanzas, operaciones y organización, y convertir la estrategia en ejecución diaria. Un buen liderazgo sostiene el rendimiento, gestiona, motiva y crea responsabilidad. Cuando falla, el talento se pierde, la gente se quema, el ambiente se deteriora y el equipo entra en modo supervivencia.
No prometemos “milagros” ni convertir a nadie en «super empleado» por arte de magia.
Lo que sí hacemos —porque lo hacemos cada semana con empresas reales— es ayudar a profesionales y equipos a pasar de lo rutinario a lo estratégico: más criterio, más autonomía, mejores resultados.
Entre las empresas con las que trabajamos hay perfiles como:
- Dirección general y comités de decisión
- Dirección comercial y jefes de ventas
- Desarrollo de negocio y expansión internacional
- Operaciones, planta, logística y mejora continua
- Finanzas, administración
- Mandos intermedios, responsables de equipo y talento
- Empleados profesionales
Personas ocupadas, prácticas, que juzgan cualquier formación por una sola cosa: si impacta o no impacta en el negocio.
Y por eso nuestros programas se plantean como lo que son: una inversión con retorno, no un gasto de “cumplir el expediente”.
No seguirían pagando por un servicio continuo si no lo consideraran una inversión rentable en su propio futuro.
Un día mirarás el reloj. Habrán pasado 3 años y tu actividad no será la que esperabas. No me creas a mí. Prueba.
Si me has entendido, nuestras estrellas se juntarán este año.
Si no me has entendido, seguramente no:
Solicitud PLAN DE FORMACIÓN:
¿Y qué pasa si no dispongo de la inversión mínima?
Si dispones de un presupuesto inferior, o bien ya tienes diseñado un plan de formación efectivo, puedes solicitar acceso a formaciones específicas:
Quiero conoceros mejor.
Bajo tu propia responsabilidad, entra en esta curiosa lista donde empresarios y grandes profesionales de muy diversos sectores, leen y compran cada día.
